21 de abril de 2009

Espacios cerrados

En las habitaciones llenas de vida, los muros son testigos indiscutibles del devenir de las cosas. Absorben nuestros secretos y contemplan inertes la marea que viene y va.

Si las paredes hablasen... 

13 comentarios:

Juanma dijo...

Y en las habitaciones llenas de muerte, los muros son testigos indiscutibles de lo inmutabilidad de las cosas. Muerden nuestros secretos y contemplan, también inertes, la sequía inevitable.

Yo me quedo en las tuyas.

Un beso para mi chica favorita.

Parsimonia dijo...

Como la arena del mar...
Si las paredes hablaran...
Uy! Qué de puntos suspensivos, ja ja.
Besos.

Ludwig Constantine dijo...

Creo que ya te lo dije, pero, por si acaso, te lo repito: me encanta la decoración.

Por otra parte, algunas paredes son tan delgadas, que no sólo son testigos de lo que pasa entre ellas, sino que hacen partícipes (involuntarios) a los demás. Yo, por ejemplo, sé más de lo quisiera de mis vecinos.

mamen dijo...

Ver, oir y callar. Como los mejores amigos. Las podemos hacer partícipes de nuestras vivencias más íntimas con la seguridad de que sabrán mantenerse en silencio. Más besos.

Carlos dijo...

Aun escrito en prosa para mi es un bellísimo poema Té.
Mas que hablar pienso que es ese espacio que existe entre las paredes visto a través de ellas.
Porque las paredes igual no llegan nunca a hablar, pero sí que ven, como los árboles, y has dado forma en palabras a esa visión.

Un abrazo!

El callejón de los negros dijo...

¿Nunca te has arrimado a una de esas paredes y has notado que susurraban?

Muchas de las historias que luego plasmo en mis blogs vienen de allí, por eso me mancho tanto las orejas de cal.

Antonio

el aguaó dijo...

Y callan. Parece que este detalle no es importante, pero lo es. Guardan silencio.

Y es que somos dueños de nuestros pensamientos, pero prisioneros de nuestras palabras.

Muy buena entrada amiga mía.

Un beso enorme.

mariapahn dijo...

Las paredes guardan más de lo que creemos, solo hay que mirarlas y verlas, oirlas y escucharlas; acariciar los mensajes que están, pero a veces no sabemos que están.
besos guapa!!!!

Aïcha dijo...

Las mejores paredes son las de las casas antiguas que tienen mucho que contarte siempre. Lo malo de ser pared que la ignorancia que te procesan pueden cambiar sus maneras y de esta manera volverse frías e inherentes.
Un beso

dijo...

Yo también, Juanma, sin pensármelo dos veces.

Es genial la cantidad de cosas que pueden sugerir esos tres puntitos de nada, ¿verdad?

Gracias Ludwig. Con mis vecinos pasa algo parecido, aunque los que suelen quejarse son ellos...

Como una tumba, mum. Besos.

Además, Carlos, piensa que son casi siempre cuatro paredes, así que tienen amplia perspectiva para observar todo lo que pasa.

dijo...

Probaré, Antonio. Y si noto que susurran, quizás tenga más cuidado la próxima vez ;)

Gracias Aguaó. Más besos de vuelta.

Mariapahn, sin duda serán muchos los secretos que las paredes han absorbido con el tiempo, y los que les quedan por absorber. Abrazos.

A saber, Aïcha, la de historias que se esconden tras los muros antiguos... ¡Qué miedito!

Gabiprog dijo...

Lo curioso es como un montón de ladrillos pueden llegar o dejar de ser hogar, guarida o refugio.

Saludos!

bagismo dijo...

es cierto cuando estas en casa, o en tu habitacion
se siente llena de nosotros, y se kedan ahi, solo contemplando.

ohh me agrada eso!! =)