16 de marzo de 2009

Hilando pensamientos

La Melancolía es el placer de estar triste
Victor Hugo


El silencio no me pesa y sólo los rayos del sol consiguen alcanzarme. Lo noto en la piel. Sol de otro invierno que agoniza. Me preguntas por qué creo que a la gente le preocupa tanto el tiempo que va a hacer. Respondo que quizás sea porque el clima esconde siempre la falsa ilusión de variedad en nuestras vidas, que son frecuentemente monótonas y están plagadas de momentos que se repiten o que se parecen a otros momentos. En definitiva, la rutina nos ha absorbido a todos alguna vez. El clima, sin embargo, siempre es cambiante. Sol, nieve, lluvia, viento. Una vez leí que lo peor es cuando ese sentimiento de repetición se traslada al amor. Sabes que estás en una fase o en otra porque ya lo has vivido, y esperas con anhelo y desilusión a partes iguales el último tramo, en el que dicen que ya nada importa. También leí que entonces te sientes un poco más viejo.


Me dejo llevar por el hilo de estos pensamientos torpes que se presentan sin orden definido e imagino que así será la neblina que flota en torno a mi subconsciente. Allí busco desde hace tiempo los mapas de los sueños que un día desplegamos. Te pregunto si te acuerdas y me miras de soslayo. No sé dónde los habré puesto, pero da igual. Puedo permanecer callada y volver con el equipaje a medias, como ya he hecho antes, convencida de que merece la pena seguir buscando en ti lo certero del pasado. A veces así lo siento. Me dices que a estas alturas no sabes muy bien dónde está el norte, pero que aún distingues sollozos pasionales de entre aquellos que surgieron del llanto. Me pregunto si será esta distancia irreal la que hace que nos estemos idealizando falsamente, con la misma intensidad con la que se suele idealizar a los muertos. No encuentro respuesta. Hoy sólo sé que la melancolía, en el fondo, es como una tristeza que no duele.

21 comentarios:

Juanma dijo...

Qué bonito, mi querida Té. Un texto delicioso. Huelen bien tus palabras. Y, desde luego, se pueden leer bajo un clima bondadoso o endiablado. ¿Estás de acuerdo con eso o sugieres algo?
Y otra preguntita: ¿me dejarás hacer algo con la última frase?

Un beso para mi chica favorita.

Lau dijo...

Gracias peke por escribir asi... tus textos me ayudan en este momento. Mil besos

mamen dijo...

Querida Teresa : tus palabras me provocan un nudo en la garganta.Soy capaz de sentir tu melancolía y la hago mía también.Miles de besos.

marimonti dijo...

Mi querida Teresa: Tus palabras se clavan en mi como saetas y la nostalgia, que creo que expresan, hacen que te sienta más cerca de mi. Besos mi amor. Marimonti

dijo...

Gracias, Juanma. Clima bondadoso o endiablado...No lo hubiera descrito mejor. Me encanta saber que me entiendes así de bien. La última frase, por supuesto, es tuya. Te la regalo con la ilusión inmensa de leerla algún día entre tus líneas. Un beso.

No sabes lo que me alegra verte por aquí, mi pequeña Lau. Gracias a ti por estar siempre tan cerca, a pesar de la distancia. La semana que viene tengo pensado escaparme unos días a Badajoz. Será esta melancolía... Mil besos de vuelta.

Si es que cada vez nos entendemos mejor, mum. ¿Tendremos la misma sangre o algo? En fin, me encanta saber que mis palabras te emocionan, pero espero que sea una tristeza momentánea y, claro, que no duela. Sabes que te quiero mucho.

También tu comentario, Marimonti, hace que te sienta más cerca. Mil gracias por tus palabras, tan necesarias. Abrazos desde el sur.

América dijo...

Hermoso texto,reflexivo y con una pregunta en la que no había reparado nunca,la melancolía es tal como tu lo expresas,podríamos añadir que la misma se alimenta de tristezas no superadas,agotadas de tanto abrazarnos el corazón de vez en cuando,la melancolía no duele como la tristeza,pero pesa.

Carlos dijo...

Das respuesta a como definir ese momento,tierra de nadie y dos al mismo tiempo: La melancolía es tristeza que no duele.
Como el sol puede llegar a quemar,tal vez sea por eso la noche el mejor lugar para sentirla.
Es preciosa la frase Té,así como el texto que conduce a ella.
Un abrazo fuerte!

El callejón de los negros dijo...

La melancolía no duele y como los peores males acaba por dejarte seco, vacío, inerte pues aún siendo poética no es más que el anclaje de un barco que de por si cuesta mover: la vida. Y sin embargo seguimos aferrados a ella para dar rienda suelta a nuestras letras.

Antonio

tote dijo...

Tienes un don fantástico para expresar lo que muchos,creo,sentimos a veces.Ya sabes donde estoy.Besazos.

manoli dijo...

Hay mucha poesía en tus reflexiones. Reconozco esa melancolía que a veces nos atrapa suavemente. Pero no nos puede dominar, hay que vencer la rutina y vivir con lo certero del pasado... y del presente.
Tu lucidez me emociona.

María Socorro Luis dijo...

Siguiendo la recomendación de Juanma, estoy husmeando en tu espacio. Lo que leo me gusta, así que con tu permiso, seguiré pasándome.
Saludos poéticos.
Soco

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

¿Cómo es posible, querida Teresa, que hasta hoy no haya entrado en tu bloog? Imperdonable. Ha tenido que ser a raíz de la entrada de Juanma (si no existiese, tendríamos que inventarlo), que me ha hecho llegar hasta aquí. Magnífica entrada, memorable frase final. Un abrazo y mis disculpas por la tardanza.

Octavio dijo...

Llego desde el blog de Juanma (coincido en lo dicho por Juan Antonio sobre él) y, como no esperaba menos de su juicio, me ha encantado esta entrada. Así que volveré por aquí. Un beso marbellí.

Parsimonia dijo...

He llegado aquí a través de Juanma y me he quedado embelesada.
Tu definición de melancolía es tan sencilla, pero tan perfecta que parece el descubrimiento de un niño.
La monotonía tiene eso de regularidad y de vacío, pero, aunque parezca mentira, normalmente no dura mucho tiempo.
Un saludo.

América dijo...

Aunque ya había pasado por tu blog,Juanma recomienda su lectura así que es un placer volver a pasar,te dejo un abrazo,merecida recomendación que has ganado por tu buen hacer y sensibilidad...

Antonia J. Corrales dijo...

"Me pregunto si será esta distancia irreal la que hace que nos estamos idealizando falsamente, con la misma intensidad con la que se suele idealizar a los muertos"
Muy,muy bueno.
Me ha encantado!!!
Antonia J Corrales
pd: Andaré por los recovecos de tu blog, recorreré todas las esquinas, poco a poco, porque el tiempo me deja poca tregua.

mariapahn dijo...

¡Ojú Té! hoy me has dado...Se me ha quedado cara de poema al terminar el texto ¡precioso y tan real como todos nosotros!
A mi la verdad es que el sol me da la vida y la fotosíntesis más, pero hay días en los que ni el sol ayuda para saber por dónde voy y cómo mirar al que lo hace de soslayo...jejeje
¡Gracias! hoy tus palabras seguro que retumbarán en mi alma...¡seguro!
Un beso grande

dijo...

Gracias, América. Tienes razón, la melancolía no duele, pero pesa. Sin embargo, a veces se convierte en el placer de estar triste, como dice Victor Hugo. Yo creo que entonces una no desea otra cosa más que estar meláncolica. Es curioso. Un beso.

Es verdad, Carlos. La noche es el mejor momento, o al menos el más poético. Abrazos.

Antonio, precisamente por eso, porque ayuda a dar rienda suelta a nuestras letras, creo que la melancolía no podrá dejarnos nunca vacíos.

Tote, siempre estás ahí cuando más lo necesito. No sé como lo haces, pero para mí es imprescindible. Besos y no te preocupes, que soy muy feliz :)

dijo...

Gracias, Manoli. El presente es el mejor regalo, sin duda. Me alegra verte por aquí. Un beso.

Claro, María Socorro. Un placer. También daré una vuelta por tu blog. Saludos poéticos.

Queridísimo profe, qué alegría. Las disculpas debería pedírtelas yo por no haberte visitado antes. Nos seguimos leyendo. Un abrazo.

Octavio, gracias, también te de debo una visita ;)

Es cierto, Parsimonia. La sensación de monotonía nunca dura mucho tiempo. Así seguimos adelante y renovamos ilusiones. Un saludo.

Gracias, Antonia. Nos seguimos leyendo.

Mariapahn, eres un sol. Muchos besos.

Aïcha dijo...

Quizás sea el clima quien se lleve cuando nace el sol la melancolía.
Preciosas palabras. Me llegaré más por aqui ^^

dijo...

A veces hasta los días soleados son melancólicos, Aïcha... Saludos.